sábado, 23 de agosto de 2008

Reflexiones en el Diván

Son tantos los factores a favor de una recaída, que ha sido “lógica”. Pero hasta esto tiene su lado positivo. Estoy descubriendo actitudes que vuelven a mi día a día, con la defensa de una evolución que antes no tenía. Por mucho que caiga de nuevo, la actitud de aplicar todo lo que he aprendido en estos dos años no va a permitirme que toque fondo otra vez. Jamás caeré a cero, a cinco por lo menos. En la recuperación me quedó claro, que el 30 por ciento es acudir a un buen especialista y tener la suficiente confianza para poder aconsejar un cambio de medicación si la que tenemos no nos hace encontrarnos mejor. Lo fácil es dejarla y es por eso que el índice de abandono es muy alto, lo difícil es afrontarlo, superarlo y es aquí cuando entra nuestro 70 por ciento en la recuperación, si no queremos nosotros mismos nos quedamos en el fondo del pozo oscuro. Si te caes siete, te levantas ocho. Esto es así. Dentro de poco empiezo terapia. Después de todo lo que sucedió, tengo aversión a los hombres. Pensé que la iba superando al mismo tiempo que la depre, pero no ha sido así. Al hombre que más he amado en mi vida, al que conocí en todo este proceso, lo aparte de mi vida de esta fatídica manera. No quiero que me vuelva a suceder con nadie. No permito pillarme de ninguno y sin querer, los agobio y presiono para que desaparezcan de mi vida. Desde mi ex marido ha sido lo que me ha venido sucediendo. Crees que te dejan, lloras, rabias, desaparecen, empeoras y realmente no te das cuenta que los apartas de tu lado, que te volviste, dura, miedosa, exigente con el mismo pánicoinconsciente a que te vuelva a pasar lo mismo con el hombre con el que te casaste al que no le importo casi arrancarte la vida, que te tenías que acostar con el por su propia ley y fuerza, porque pese a todo seguías siendo su mujer. Yo no quiero dar lástima a nadie, solo una lección de que se sale adelante, de superioridad ante las adversidades, ante la violencia de género, ante todo. De que nuestro peor enemigo, somos nosotros mismos.

21 comentarios:

YeYe dijo...

Me alegro que hayas decidido que te ayuden... pero no te mediques mucho... las pastillas cuanto más lejos mejor... es que no me llevo bien con la industria farmacéutica...

Besitos!!!

el angel de las mil violetas dijo...

ni con el marisco te llevas bien Yeye ya lo sé jeje no te preocupes que no tengo mucha medicacion, muy poca y la misma que la otra vez. Mas besos para ti

Miguelo dijo...

y saldras airosa y mas fuerte. te mando un besote y un abrazo.

Belén dijo...

Tu misma lo has dicho guapa, el peor enemigo somos nosotros, por eso hay que tener en cuenta que nuestro inconsciente puede hacernos pasar malas jugadas...

Besicos

YeYe dijo...

Es lo bueno de no llevarme bien con el marisco... así no tengo que invitar a nadie a mariscadas... pero manda huevos vivir en Cádiz y ser alérgica... ainsss!!! que desastre...

Vamos arriba ese ánimo!!! Con la sonrisa tan bonita que tienes...

Muchísimos besitos!!!

Anónimo dijo...

Me parece muy valiente que vayas a que te ayuden, yo por el momento no tengo valor a plantarme delante de alguien y contarle todo lo que me hizo la persona que se suponia que me quería. Sigue adelante, no pierdas esa fuerza que tienes en tu mirada, no dejes que nadie que la quite, aunque caigas siempre tendrás un motivo para levantarte.....

Soñadora dijo...

Todo está en nuestra cabeza. Como dices en el post: nosotros podemos llegar a ser nuestro propio enemigo. Yo te animo con una sonrisa a que derrotes al tuyo, con ayuda o sin ella. ¡Ánimos! :)

Perséfone dijo...

Todo el mundo tiene derecho a tropezar las veces que hagan falta. Piensa que lo malo no es caer al suelo, sino quedarse ahí tirada de por vida.

Lo creerás o no, pero tus palabras refleja una gran valentía. Te deseo toda la fuerza del mundo y muchísima suerte.

Un abrazo.

Angel dijo...

Un especialista te ayudará, la terapia lo hará, seguro que vuelves a salir para delante..

yaves dijo...

Entiendo eso de que el peor enemigo somos nosotros mismos, pero muy bien, tengo mucho arte para autoboikotearme yo tamb por otras causas a las tuyas..pero que ahi están

Me alegro de que te vayas encontrando mejor y te levantes. Espero que el psicólogo sea lo suficientemente empático como para ofrecerte un tratamiento eficaz, lo digo porque los hay muy fríos y de esos no me fío.

bessos

coco dijo...

Cuánta razón tienes: mi peor enemigo soy yo mismo. Bueno, mi primera ex-novia tampoco se queda atrás, para ser sinceros.

el angel de las mil violetas dijo...

muchas gracias Miguelo, un beso.!

el angel de las mil violetas dijo...

totalmente cierto Belén, tenemos que aprender a mantenerlo a raya, es muy difícil pero hay que intentarlo al menos.
Besos y mas besos!

el angel de las mil violetas dijo...

si es que...tu siempre igual hija mia! muchos mas besos para mi Yeye!

el angel de las mil violetas dijo...

Gracias anónimo y ojalá que reunas la fuerza necesaria para poder afrontarlo todo de raiz. Que nadie ni nada te haga daño. No permitas que nadie te fuerce a hacer algo que no quieres.. Si necesitas hablar o algo, ya sabes donde estoy:

"elangeldelasmilvioletas@hotmail.com"

Mucho ánimo con todo mi cariño.

el angel de las mil violetas dijo...

Muchas gracias soñadora, besos!

el angel de las mil violetas dijo...

Es cierto Angel, tengo que empezar terapia con una psicologa, seguro que me va bien, la positividad mental es algo muy importante en estos casos.

Un beso!!

el angel de las mil violetas dijo...

el camino es seguir, no quedarse sentado.
Gracias Perséfone, muchas gracias por tu apoyo. Besos.

el angel de las mil violetas dijo...

yaves, parece que si, han sido empáticos conmigo, y voy a sair de esta..como de todas las que llevo a mis espaldas.
Muchos millones de besos, de tu amiga que te quiere.

el angel de las mil violetas dijo...

jeje tienes razón Coco, las ex parejas que vengan a lastimar, que se queden lejos.

Besos coco mio!

Nela dijo...

Yo ya llevo año y pico de terapia... No hace milagros, pero ayuda un montón. La respuesta está en uno mismo, pero cuesta descifrarlo.

Besotes y ánimos.