sábado, 10 de diciembre de 2016

Dolerá menos


Ya no escribo tanto, y no debería ser así.

La vida me ha maltratado como el padre alcohólico,

que te arranca la piel a tiras, con el cinturón a latigazos.


Cierra los ojos y aguanta, hoy la sujeta por la hebilla, dolerá menos,

Hoy viene borracho del todo, lo escucho tambalearse por el pasillo gritando mi nombre.

Me quiero morir.


Me escondo entre los libros que se apilan en mi alma y pesan en mis cajas de mudanza.

Lloro, y vuelvo a llorar, no puedo respirar,

me meto en la cama, me tapo hasta la cabeza

Soy invisible al miedo, hasta que me quede sin aire.



Pero la vida sigue siendo esa vecina aburrida, que se pone de bigotes los visillos

Y me sorprende cada mañana, llena de frío, helada siempre.

Su resaca no tiene memoria pero mis cicatrices siguen doliendo.

Si se queda dormido en su propio vómito, será un día de suerte, tal vez.


Aguanta, duérmete, reza si te acuerdas.

 Me acaricio el pelo, como una madre amorosa que no existe.

Quizás mañana, no amanezca. Ojalá.

Dolerá menos.


miércoles, 10 de agosto de 2016

Después del Divorcio. Primera parte.

Pocas veces he tenido la oportunidad de poder escuchar con las palabras mas sinceras y exactas, lo que se siente cuando todo ha terminado, y la gran vereda desconocida y llena de miedos se abre delante de tus pies cuando te enfrentas a la frialdad de un divorcio. A veces no tienes ni siquiera el machete que pueda cortar tanta hierba salvaje que no deja pasar la luz del sol, y que no te alumbra a diario. Tienes que descansar de todo este proceso tan duro y volver a reinventarte de nuevo trozo a trozo. No todo son fotos de mujeres sonrientes con globos de colores a su alrededor, ni todo es la libertad, la alegría, ni la felicidad como en un anuncio de refrescos que te venden con el divorcio, ahora empieza tu vida a solas, tanto para bien, como para mal.

 Cuando me separé, hice dos maletas y me fui a trabajar a otra ciudad Necesitaba olvidar y la tranquilidad que no tenía en la ciudad en la que residía. Fue muy duro cambiar mi gran piso conyugal por una habitación en un piso compartido, pero no me quedó mas remedio que hacerlo. Aún me recuerdo con mis dos bolsas gigantes subiéndome al autobús.

Se hace complicado el tener lo mínimo a mano, y casi todo lo que te acompañó en tu matrimonio, metido en cajas y guardado donde podías y te dejaban sitio temporal para hacerlo. Creo que nunca he tenido conciencia de cuanto tenía, y de lo que perdí realmente en las mudanzas. Aún me sorprendo abriendo cajas y encontrando jarrones, fotos, y detalles que ni recordaba. 

En mi caso, ha sido muy duro, ya que he trabajado en varias empresas y he estado desempleada en varias ocasiones, y te das cuenta de que al no tener hijos, solo cuentas con  la prestación por desempleo si es el caso, o con tus propios ahorros o la ayuda y apoyo familiar, que es eso precisamente, una ayuda, no la obligación de hacerlo. Sobretodo si tienes suerte de poder contar con ella. Yo si he tenido esa suerte, algunas veces mas que otras, pero es algo que siempre agradeceré de corazón.

Recuerdo que pasaron muchos meses sin que pudiera abrir la carpeta de la documentación judicial del divorcio, sin que sintiera dolor, malos recuerdos, o nerviosismo. Gracias a Dios, ya pasó todo, pero siempre es una piedrecita que te llevas metida en el zapato, pero que intentar colar en una zona en la que no te estorbe demasiado. Por desgracia, aún no he aprendido a caminar descalza.

Creo que llevo mas de trece mudanzas, perdí la cuenta porque no pienso que sea algo positivo que recordar, y cada vez voy desechando libros, ropa, decoración, y cajas pesadas, para hacer mas liviano mi camino, ya que estoy preparada, para seguir girando por el mundo, y he aprendido que cuanto mas pese, mas me costará levantar el vuelo.

Es muy complicado, tener que vivir de ahorros y de ayuda familiar, porque te falten días para coger el paro, que pocas personas entiendan lo que supone un estres post traumatico después de tantos cambios de residencia, ciudades, trabajos, amistades y de casi no poder vincularte realmente a ningún lugar ni echar raíces. Ser mujer actualmente en España, con estudios, divorciada y sin hijos, es muy complicado para poder sobrevivir con la precariedad económica  y laboral que tenemos.

Actualmente, no recibo ningún tipo de ayuda del Estado, y estoy esperando una intervención quirúrgica en un hombro, lo que no me permite trabajar al cien por cien ya que el brazo entero esta afectado, sin tener papeletas para un despido. He sufrido dos operaciones mas en estos años y tengo secuelas. Pero sobretodo, y lo mas triste, es que tengo la calle para correr.

Veo muchas series de mujeres felices, divorciadas felices, casadas felices, viudas felices.. con sus modelitos a diario, su maquillaje perfecto y su peluquería de alfombra roja, pero no veo ninguna que hable la realidad que como yo, estamos viviendo muchas mujeres divorciadas,solas, a las que contratan y luego no pagan sus sueldo, a las que estafan y engañan por la necesidad que tienen buscando su sitio en el mundo, y las que arrastramos una gran carpeta negra, que para nosotras se queda. 

Somos muchas. Demasiadas. Y no es tan bonito como lo pintan.












A veces imagino para reconfortarme, llenarme de mi propia luz, y me gustaría que todo el amor que te tengo, te protegiera por siempre contra todo el mal con el que pudieras tropezarte en la vida, que todos los buenos deseos de mi corazón siempre te acompañen, porque siempre he pensado que la mejor manera de amar a alguien es desearle lo mejor, aunque ya no comparta su vida contigo, y es en este preciso instante, (después de la reacción de pataleta del enfado post ruptura rebosante de dolor necesario) es cuando demuestra como es el fondo verdadero de las personas. Olerte aún en lo que me rodea, me llena de nostalgia y de tristeza aún. Todo sobre lo que se posan mis ojos, me recuerda a ti, y aunque los cierre, no lo consigo. 
Cuando todo esta revuelto, deja que se calme, y que todo se pose suavemente de nuevo, es ahí, donde podrás ver con mayor claridad, lo que ha pasado, lo que sucede y la fibra del corazón y de los sentimientos de la persona con la que compartías tanto. Cuando ya no se comparte nada, es cuando se siente todo. Real y de manera verdadera. aunque ya no estemos sentados en el mismo vagón del tren compartiendo un mismo destino, espero de todo corazón y con toda mi alma, que disfrutes de este camino tan lleno de incertidumbre, pero quiero que tengas siempre la certeza, de que todo lo hice de corazón. De la mejor manera que pude. 


viernes, 22 de julio de 2016

Contigo





Donde sea, pero contigo. Aunque me esté muriendo de miedo y necesite que me abraces contra tu pecho y me digas que todo va a salir bien, que lo importante es que estemos juntos, porque lo que si que tengo claro, es que si me faltas, no puedo ni imaginarlo sin llorar. Sé que es una aventura enorme, la mas grande de nuestras vidas y que es un cambio de vida en un giro que jamás imaginé. Pero contigo, porque prefiero morirme de miedo a tu lado, que de pena sin ti.

viernes, 24 de junio de 2016

Polvo de estrellas







Cierro los ojos, y el silencio de la noche me susurra acompasado el tic tac que marca los latidos del reloj. Cerca, te siento respirar a mi lado y me siento como cuando rozaba las ramas del árbol al que alcanzaba con las puntas de los pies mientras me balanceaba con todas mis fuerzas en el columpio cuando era una niña, llena de vida, sueños, sonrisas e ilusiones por cumplir. Había conseguido ser feliz, y eran instantes mágicos, inolvidables.  La sensación de que tengo un pequeño palomitero en el estómago del que saltan mariposas de colores que se afanan en revolotearme dentro, me recuerda a que estoy viviendo una preciosa historia de amor verdadero, en la que por una vez, soy la protagonista.
 Adoro dormirme contigo mientras me cuentas de todo un poco, adoro abrazarnos hasta que se nos duermen los brazos y nos quedamos dormidos, adoro todos y cada uno de los momentos que se han ido sucediendo desde el instante en que te conocí, y supe que me había bajado en la estación correcta, del país que siempre soñé y al que no conocí jamás, porque eres capaz de hacerme cerrar los ojos y volcarme todo lo bello que albergas en las palmas de las manos, y darme la vida cada vez que me besas. Seguro, que volvió a brillar una nueva estrella en el firmamento.

Imagino a Campanilla, e imagino que su polvo de hadas es parecido al que Dios me ha enviado desde que nos cruzamos en esta vida, y nos imagino en el sofá, riéndonos, dibujando en los surcos del aire nuestra nueva vida en común o viendo una película hasta que se acaban las pipas de girasol, y nos quedamos aletargados por Morfeo. Felices, acompasados en la misma vibración del alma, contagiándonos, sonrisas, bostezos y besos, mientras agradezco a todo lo que me ama, me protege y me envía lo mejor del universo que me rodea, el que aparecieras en mi vida. El que despiertes a mi lado, y me hagas sonreír incansablemente de felicidad, hasta en sueños.

Ahora conozco exactamente lo que es el amor de verdad, recíproco, sano, valiente, y tan lleno de su propio amor, que se sigue reproduciendo cada día, y que me hace sentirme la mujer mas dichosa del planeta, cuando acaricio con ternura los colores mezclados del bosque de tu iris, y me pierdo dentro, donde siempre es primavera para mi.

lunes, 9 de mayo de 2016




La primavera florece dentro del alma tanto, que hasta la lluvia te hace sonreir, las nubes vibrar y la ilusión te riza el cabello. Los colores son mas vivos a mi alrededor. Todo lo demás son palabras que ni los labios saben pronunciar, ni los dedos relatar. Esto no se cuenta, esto se vive.


Si, eres tú.




sábado, 26 de marzo de 2016

Lo siento.




Mi problema o actitud con la fama es como un tablero de ajedrez. Soy buena oradora, no tengo miedo escénico, y algún día me planteare recopilar todas las letras que tengo dormidas y publicar un libro. Esta son las casillas blancas del juego. Las negras son mi timidez, lo extraña a la par de orgullosa que me sentí cuando mi blog, este mismo, alcanzó una fama que jamás soñé.  Quería escribir, desahogar lo que sentía tecleando en un ordenador, pero llegó un momento en que dejé de ser MªAngeles, y me convertí en " El ángel de las mil violetas".  La primera era una chica que volvió a mantener conversaciones llenas de frases poco a poco después de una profunda depresión, y la segunda era una figura en blogger, con mas de 3.000 visitas al mes, a la que invitaban a eventos literarios por todos los países de habla hispana, a la que pedía colaboraciones en posts invitados, y la que saludaban algunos conocidos de otros bloggers diciendo.. " te leo, y me encanta como lo haces". Yo sonreía, me enorgullecía dentro de mi pequeño cascarón de fragilidad, pero me dio mucho miedo, porque deje de ser yo, y me convertir en ese ángel al que todos quería conocer, incluso afirmar que habían tenido un romance conmigo, simplemente por ser la blogger reconocida.Extraño, como aquel Enero en la playa, aquel alter ego que parecía  una ráfaga de esquizofrenia, del chico que me enamoré y en el cual me apoyé para salir de la oscuridad de mi matrimonio. Fui un juguete en sus manos, me rompió varias veces y no le importó.  Fue demasiado para la niña que habita dentro de mi, que sigue rodeada de muñecas, libros, y de calcetines mullidos de colores. La que en silencio esperaba que su padre algún 19 de Julio la llamara por teléfono para felicitarle su cumpleaños, o darle la sorpresa y recogerla del colegio al salir de clases alguna tarde. Nunca ocurrió.  La que no puede olvidar lo poco que le hace feliz y recordar una bonita infancia, porque lucha con volver a contar tres días sin llorar.  Lo siento, pero tuve que desconectar porque tanta fama, me asustó.  Canto, bailo y pinto entre otras aficiones, pero siempre intento que la prepotencia de la fama y la falta de humildad no me inunde los tobillos, pisando los adoquines blanquecinos de la vida tan dura que me tocó vivir. No me gusta llamar la atención ni para bien ni para mal, ni los gritos, ni el frío en invierno. Me acaban de diagnosticar Hipotiroidismo y es una de las causas de mis múltiples recaídas en depresión, y de que todo me afecte tanto. Es muy doloroso, no querer mirarte a los espejos, no querer cepillarte el cabello porque se desliza por tus hombros como las hojas de las árboles en otoño He comenzado un tratamiento para paliarlo. Lo siento, pero yo me llamo MªAngeles, tengo 38 años y me quedé con las ganas de formar una familia y un hogar con risas de niños que hubieran heredado mis ojos rasgados. Yo soy así. Pisando las blancas, y las negras. heladas todas.




los mejores recuerdos de mi amor








Me alegro mucho por vosotros. Está claro que el cruzarme en vuestro camino, os trajo suerte, porque después de mi partida, habéis encontrado a vuestra compañera, esposa o madre de vuestros hijos. Sólo quiero que sepáis, que todo lo que hice mientras estaba a vuestro lado en cada caso, fue de corazón, y desde aquí, mis mejores deseos de amor, felicidad y prosperidad para todos. Gracias por todos los momentos en que me hicisteis muy feliz.

martes, 8 de marzo de 2016

Confío








Creo que una de las frases que mas arraigada se quedó en mi mente es la que dice, que si haces lo correcto para tu conciencia eres feliz, de modo que pienso que el camino que he tomado es el adecuado, porque si alguien de mi pasado no ha querido quedarse a mi lado en el vagón es porque este viaje no merece ser compartido con el. 
Llevo unos días riéndome mucho y es algo que me mantiene mas vital, porque de este modo sigo sintiéndome bien. Esto unido a las reuniones pasteleras de super merendolas con mis amigos, a los despellejes primeriles vía telefónica con mis confidentes y al olor que acabo de recordar al poner a lavar mi camiseta verde, me hacen sonreír pese a la morfina que me acompaña. 
Realmente me siento orgullosa de mi misma, y de todas las veces que me he levantado tras caerme, creo que es la principal de mis virtudes. Empiezo a confiar en lo que está sucediendo, estoy dando tiempo al tiempo y pese a todo, intento mostrarme como soy, arrancándome la coraza del miedo y de la inseguridad, de mi timidez y mis ganas de taparme hasta la cabeza, porque realmente, me siento mas a gusto bajo el sol, y sonriendo siempre. Claro que me da miedo, el encariñarme con las personas, y que me fallen, de modo que intento ser cautelosa y dar lo mejor de mi, porque a veces la última oportunidad, es la faltaba para convencerte.