sábado, 6 de septiembre de 2008

Prométeme que pese a todo no dejarás de respirar antes que yo, por que me faltará la vida en ese preciso instante. Prométeme todo aquello que yo te prometí y cumplí, cada día que lucho por seguir amaneciendo.
Prométeme en silencio, que tu orgullo no escuche que serás feliz porque yo te lo pido y que siempre me recordarás con una sonrisa. Con lágrimas en los ojos, ya depende de lo que siento aquí dentro, en la mitad que se quedó. Prométeme que recordarás nuestro amor y que ese sentimiento tan inmenso te hará invencible.

5 comentarios:

S T E V E dijo...

Aquí lo que procede es un respetuoso silencio...

Besos

Belén dijo...

Yo, como soy una descreída... no creo en el amor dependiente, así que eso de que el aire me falta sin ti... ais que no que no :(

Demasiados palos me han dado, creo...

Besicos

Angel dijo...

Que dificil hacer a veces tantas promesas....

contrahecho dijo...

Debiera estar acostumbrado, pero no lo estoy. Demasiada sensibilidad a flor de piel y en mi caso (perdona que hable de mí pero me siento demasiado identificado con aquello que escribes) un amargo "no saber cómo seguir".
Saludos. Precioso blog.

juan rafael dijo...

Con tantos disparos por en medio, no he oido nada.