martes, 20 de enero de 2009

El susurro de las caracolas

Bájame la luna un poco más,

déjame que duerma y dame paz

hasta que sienta de nuevo su aliento

acariciando mis sueños sin estrenar.

No le digas que lo lloro sin llorar

deja que despierte en su suspirar

que esta noche la distancia me cruje el corazón.

Ni el susurro de las caracolas

podrá jamás silenciar

el murmullar de mi alma sesgada a la deriva

prendida de su mar.

1 comentario:

Gubia dijo...

Que bonito y cuantos sentimientos en tan pocas lineas, me gusta.
Gracias por visitarme, hace tiempo que no te visitaba, pero prometo no faltar, un abrazo.