domingo, 6 de septiembre de 2009

En silencio

La desilusión me ha enseñado a guardar silencio. A mirar y callarme mas cosas de las que digo. A observar y guardarme cartas en la manga, antes de ofenderme por ser aunque inocente, un poco mas astuta que vosotros. A cansarme tan pronto de las mentiras y de las tonterías que aparto situaciones y actos de teatro sin dolor. Y si duele incluso, será mi dolor en silencio. Dolerá menos seguro que un exceso de sinceridad salida de mis labios. Con una sonrisa, se dá una respuesta. Desencantada por dentro, pero punto y final por fuera. Ya me desahogué lo suficiente y conté todo lo que tenía que contar, que ya incluso me molesta hacerlo. Estoy aprendiendo que cuando no altero la situación con palabras, puedo observar, calmarme, reflexionar y guardar datos para actuar en consecuencia. Empiezo a dejar de ser esclava de mis palabras y dueña de la virtud de la única propiedad realmente mía, de mi silencio.

12 comentarios:

yaves dijo...

me parece muy bien eso que dices, es mejor guardarse ciertas cosas

Charal dijo...

Compartimos la misma virtud... aunque en ocasiones el silencio tb nos condene u.u

Besos discretos!

Alba dijo...

Ojalá pueda llegar yo a tu madurez.
Yo aún necesito explotar y sacar todas las sinceridades. No puedo dejar en silencio lo que me muero por decir, aunque sea la estúpidez más grande que se me haya ocurrido.
El autocontrol es una virtud muy loable.

Mil Violetas dijo...

yaves:

Cierto además tu eres una de las personas que me conoce mejor y es preferible guardar silecio antes de hablar mas de la cuenta. Por eso a pocas personas les cuento mis asuntos.

Besos

Mil Violetas dijo...

Charal:

Yo creo que el silencio no condena, solo que espera el momento apropiado.


Besos.

Mil Violetas dijo...

Alba:

Eres muy joven y por tu blog sé que estas llena de vida y que necesitas explotar, igual que yo exploté, igual que me equivoqué y maduré y aprendo lecciones cada día.

Bienvenida, y muchos besos.

Alba dijo...

Por cierto, en cuanto a la entrada en mi blog, en ese diálogo, el narrador nunca menciona que quiera saberlo todo sobre su interlocutor, sólo que este segundo quiere abrirse a la otra persona.
A partir, uno debe saber hasta qué limites quiere llegar.

AdR dijo...

"guardar datos para actuar en consecuencia"

Esa es la clave :)

Ah, el silencio... no hay música más maravillosa :)

Besitos.

Adolfo Payés dijo...

Muy bellas tus palabras.. aveces es importante guardarse algunas cosas..


Un abrazo
Saludos fraternos

Mil Violetas dijo...

Alba,

Exacto, los límites los ponemos nosotros.

Besos.

Mil Violetas dijo...

AdR,

Tienes razón, tenemos que aprender a disfrutar del silecio, y si es el nuestro, mas todavía.

Besos

Mil Violetas dijo...

Adolfo Payés,

Es importante guardarse muchas cosas, te hace incluso ser respetado y temido.

Besos.