lunes, 8 de febrero de 2010

siete vidas

No paro de escuchar las noticias con la tristeza de que ETA pudiera atentar en la ciudad que más amo y en la que vivo. Sobre todo por la crueldad de que todos los gaditanos nos vestimos de alegría y de color en el carnaval, que nos visita muchísima gente y que mi tacita de plata con una acción macabra, sería víctima de una cobarde masacre..

Me ha dado pena el pensar que por un cruel atentado ahora que he regresado pudiera finalizar mi vida y la de tantas personas, pero también pienso que si tiene que suceder algo así, es porque es parte de mi destino. Aquel que está escrito y que no podemos cambiar. Solo pido que dejen que todos los míos podamos dormir en paz estos días y disfrutar de nuestra fiesta y que los 1.500 kilos de explosivos los usen para volar canteras. Parece que me he salvado de otra....

4 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Un gusto siempre pasar a leerte..

Un abrazo
Saludos fraternos...

Que tengas una semana excelente..

Anónimo dijo...

Cuando iba a la univerdidad y veía a la policía mirando uno a uno los coches que llegaban desde la M-30, el miedo me asaltaba y la sensación de qué podría hacer si fuese testigo de un atentado. Me torturaba pensar si quedaría paralizada como me pasaba en mis sueños. Sin poder correr, sin poder ayudar... Después me di cuenta que, precisamente esos días son los que nunca habrá atentado, que era el silencio, la falta de noticias lo que habría de temer.
Suena raro, pero ese miedo se supera porque tienes que seguir levantándote para venir a trabajar y tienes que coger el metro y el autobús,y... más que el destino, es la mala y la buena suerte que están ahí. No sabemos para quién.

TreintaAbriles.

yaves dijo...

espero qlos usen para las canteras yo tamb

bessitos

AdR dijo...

Yo espero que no pase nada en ningún lugar y que este tipo de gentuza reflexione (o aprendan a ello) de una vez por todas y se convenzan de que no llegarán a nada.

Besos