viernes, 19 de febrero de 2010

Ya no soy "ni-ni".

No puedo quedarme quieta, moriría de nuevo. En todo momento mi cabeza tiene que tener mil pensamientos en plena ebullición cociéndose y preparando situaciones una detrás de otra, es la única manera de mantenerme viva, despierta y consciente de todo lo que rodea.

El martes empiezo las clases de nuevo. Adiós a ser partícipe obligada de la generación ni-ni ( ni estudio ni trabajo) y a este parón de varios meses. Después de tantos años me he decidido por fin y in nadie que me lo impida ni que me quite las ganas a opositar. Por lo menos voy a intentarlo mientras no me sale empleo, y ya que siempre me gustó la cultura y que cuando daba derecho en el instituto no se me daba nada mal, me he decidido a presentarme a unas oposiciones.

Me siento como una niña con zapatos nuevos, muy ilusionada. Mejor dicho, cuando estrenábamos todo el material de papelería que me sigue llamando la atención desde siempre. Ya he empezado a ojear la constitución y ufff creo que se me va a hacer un poco pesada, pero lo único que me preocupa es que la depresión no me haya dejado secuelas cuando intente memorizar estudiando. Poco a poco.. llevo ya tanto llorado, sufrido y luchado, que esto es una mas para conseguir.

6 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Suerte en todo querida amiga.


Un beso

Un abrazo
Saludos fraternos..

Que disfrutes de un buen fin de semana..

Belén dijo...

Opositar es muy duro, pero si consigues los resultados, es de lo más provechoso...

Besicos

Anónimo dijo...

Si estás animada ¡ADELANTE! Pero no sólo a esa, preséntate a todas las similares de las que tengas conocimiento, nunca se sabe...

TreíntaAbriles

YeYe dijo...

Me alegro muchísimo de la decisión que has tomado!!! La vida de opositora es dura... pero nunca hay que perder la esperanza!!!

Besitos!!!

MI VIDA dijo...

SUERTE!!!!

lmanga dijo...

pues entonces ya somos dos quienes empezamos a intentarlo :)