miércoles, 8 de agosto de 2012

Juana

Y sin esperar a que Agosto bostezara, cerró los ojos para siempre. A lo lejos se escuchaban despedirse los barcos en el puerto, mientras no me daba tiempo apenas para creerme que su corazón dejo de latir y que sin darme cuenta, se fué. Creo que nunca me han faltado tantas letras para poder expresar un sentimiento entre estas líneas, pero llevo una semana sin sentirte cerca, sin escucharte alrededor y me siento extrañamente triste. Tanto se nos quedó a medias abuela, que los bolsillos me pesan de palabras y de recuerdos en las prisas del desayuno, en las tardes de lluvia y en tantos momentos que disfrutamos. Hasta siempre.

1 comentario:

Paola dijo...

Preciosa entrada que guardarás en tu recuerdo por siempre...