jueves, 6 de noviembre de 2008

Si escribo me como las tildes, las mayúsculas y las letras me faltan porque no sé expresar como me plantaron aquí. Sentí lo que no se puede escribir , y amé lo que no se puede clamar, porque las palabras seguirán siendo negras en el paraje de mis dudas. Si beso me siento de papel y si me abrazan me siento concreta en un mundo que no es el mío y crujo envuelta en celofán. En un suelo efímero que no me sujeta. Con el destino desacertado de haber soñado dormir en una cuna turnada. En una ciudad que me socorre silenciosa sin saber donde duermo y como abro los ojos a un infinito sin excusa. Yo no broté con los ojos rasgados, se almendraron de tanto llover.

7 comentarios:

Angel dijo...

Noto algo de tristeza, espero que sea una etapa breve..

yaves dijo...

muy bueno, me ha gustado mucho..y hay que alegrarse mujer!!

bessetes

Eria.. dijo...

Tiene que ser terrible sentirse celofám cuando te abrazan.. no quisiera sentir nunca eso. Besitos varios.

Belén dijo...

Violetas!

Cuando nos abrazan siempre nos hacemos concretos, porqué te crees tu que son tan adictivos?

Lo que tenemos que hacer es encontrar al que nos abrace del todo, nos haga un@ y así poder empezar a ser nosotras mismas :)

Besicos, guapa

el angel de las mil violetas dijo...

estoy estresada, cansada, me duele un pie, triste porque echo de menos a mi hermana,acabo de salir de los dias R, vivo en un sitio feo, tengo ardores de la misma ansiedad y me duele una muela despues de un mes empastada.
Esta mañana he ido a un Bazar chino a comprar lana para tricotar y relajarme y una señora me ha preguntado donde estaban las perchas. ¿Acaso se ha pensado que tengo cara de china? bien, me callo y mejor me acuesto que a las cinco de nuevo a la ofi.
Besos para todos, feliz finde.

Palmoba dijo...

ojos almendrados de tanto llover...

Precioso.

contrahecho dijo...

Chinita mía..., escribes como los ángeles. Cuanto talento se pierde en los blogs..., a veces me pregunto si un librito a base de pequeñas delicias como lo que has escrito podría llegar a venderse.
Un beso.