miércoles, 24 de junio de 2009

Mía

Reviéntame el deseo.

Deja que ese escalofrío infernal

me recorra toda la espina dorsal

para poder entregarme a tu cuerpo.

Condéname a la lujuria de tus besos

de las caricias prohibidas que me llevan al éxtasis

Despedaza mis gemidos, amárrate en mi pelo

Y reviéntame la ausencia por no sentirme tuya, nunca más.

Mía. Ya soy Mía, porque ningún otro susurro

se repite dominante en mis oídos. Mía.

Aprisióname con fuerza las muñecas,

para que no pueda huir de tu poder.

Detóname el miedo por entregarme a lo que mas anhelo

El imperio que late por mis venas, el que deja de ser mío.

Captura mis ansias y la sed con locura de tu cuerpo,

ya no me pertenezco. Poséeme por toda la eternidad.

Mía.

8 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Me gusta la pasión escrita que nos entregas..

excelente..

saludos fraternos con mucho cariño
un abrazo
besos

Palmoba dijo...

Lo mejor el arrojo de sentimiento.
Abrazos

yaves dijo...

muy intenso jjj y pasional que es lo importante

bessetes

el angel de las mil violetas dijo...

Adolfo Payés:

Me alegro de que te guste, hacía mucho tiempo que no escribía nada asi.

Besos y buen fin de semana!!!

el angel de las mil violetas dijo...

Palmoba:

Me alegro, es el arrojo de pasión...

Besos!!!

el angel de las mil violetas dijo...

yaves:

Has visto??? jejejeje pasión, pasión y pasiónnnn!!!!! :P


Besos

LadyMarian dijo...

Me encanta! Es pura pasión que te conmueve y te arrastra. Te felicito!

Besos

Libussa dijo...

Gracias por tu visita.

Sangriento poema. Dejar de ser, para regalarse. No, ni siquiera eso. Es... diluirse en su espacio vital.