domingo, 20 de mayo de 2012

Kimmidoll

Necesitaba volver a escribir, esta claro que sin letras y sin música no tengo vida. Llego a casa tarde del trabajo y me cuesta mucho sacar un huequecito para sentarme aqui tranquila y escribir. La cabeza no termina de desconectarme mientras pienso en la ropa, clientes e itinerario del dia siguiente, asi que estoy intentando aprovechar algo lo que queda de este domingo lluvioso, para ponerme al dia con mi rincón de pensamientos.
Fue amor a primera vista, en serio que si. Estaba esperando en la cola de FNAC para pagar un par de joyitas literarias y musicales que me traje para Cádiz, y su candidez y delicadeza me cautivaron. Ya sabeís que todo lo que se refiere a muñecas es mi perdición, y no dudé un instante en que mis ojos se fijaran en estas pequeñas muñequitas japonesas, que llamaron mi atención. Cada una representa una virtud, y cuenta la tradición japonesa, que se regalaban (a los recien nacidos como regalo de bienvenida) llenos de buenos deseos. Virtudes como el amor, la sabiduría, la paciencia..se encuentran reflejadas en cada pequeña preciosidad de madera, que salía de manos de un ebanista japonés. Tengo que reconocer que a pesar de que las descubrí en Septiembre, a fecha de hoy no me he agenciado (aún) con ninguna, pero creo que me daré un pequeño capricho, porque me lo merezco. Lo que no sé todavía es por cual decidirme, pero lo que si que tengo claro, es que me sigo quedando embobada en los escaparates de las papelerías gaditanas, disfrutando igual que una niña pequeña decidiendo las carpetas y cuadernos, para la vuelta al colegio.

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