sábado, 27 de septiembre de 2014

Cerrando historias

Miro a mi alrededor. Todo esta prácticamente igual que anoche, y antes de anoche. La mesa sigue en su sitio, la lámpara me sigue alumbrando, y la ventana sigue abierta mientras el retoño otoñal comienza a suspirar. Todo aparentemente es lo mismo, pero existe algo que ha cambiado. He cerrado definitivamente una historia a la que faltaban páginas amarillentas del final, después de un par de lustros cargando con ella. Ha sido un libro muy pesado, escrito con lágrimas, impotencia y lleno de batallas ganadas y perdidas pero lo mas importante para mi, es que de la mochila que cargo a diario, ya ha salido el enorme tomo y se ha quedado para siempre archivado en la estantería de mi recuerdo. No puedo pretender escribir historias nuevas, cuando tengo algunas pasadas sin concluir sus letras, que siguen pesándome sobre los hombros y atrasando mi evolución. El problema de cargar tanto peso innecesario o a contrareloj, es que te cansas en exceso, agotas la mente positiva y te vas quedando sin fuerza, sin mecha, y lleno de humo. Quemado, totalmente carbonizado.



Esta tarde he soñado distinto a otros sueños, no sé si habrá sido producto de la fiebre que me acompaña estos días, o de la gestación del final de este pesado libro, tanto que al despertarme lo he podido recordar con cariño, como hace muchos años que no hacía. Ha tenido la despedida que merecía porque para mi, fue una historia irrepetible y llena de mucho amor.Recuerdo con todo lujo de detalles un abrazo, y el calor de su cuerpo, deseándome lo mejor.  Han pasado muchos años y me siento muy tranquila de poder recordarlo con cariño, y desearle todo lo mejor en esta vida. Que sea feliz, muy feliz, todo lo que yo no pude ser a su lado. Suerte, y mis mayores deseos.

Puedes tener varios libros en la mesilla de noche, incluso puedes seguirle la trama a todos si te lo propones, pero el corazón sólo tiene ojos para uno, cada vez. Si no terminas de leer y comprender un relato, aceptarlo y guardarlo dentro de su recuerdo, no puedes comenzar de nuevo a leer con él.

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