martes, 14 de octubre de 2014

Nada



Absolutamente todo lo que veo a mi alrededor, gestos, palabras, besos, abrazos, risas, paredes, sillas, puertas y ventanas, detalles, casas, entregas... absolutamente todo, no te llega ni a la suela de los zapatos y es algo que me entristece mucho, muchísimo, porque a pesar de despertar cada mañana sin tus buenos días, conformada porque esto es así, no puedo evitar recordarte en cada intento de subir a tus zapatos.Nada se puede comparar a esa sensación tan bonita que me invadía cuando miraba el reflejo de tus ojos por el retrovisor del coche, y me decía a mi misma sonriendo en mi interior, lo adoro, estoy enamorada de esos ojos, y me siento plenamente feliz. Ni a tu sombra llega nada de lo que ya me rodea. Ahora todo es gris incluso cuando cierro los párpados. ¿Por que?


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