jueves, 9 de abril de 2015

No Angel ( Plus Size)



Eres mas alta que la media de las mujeres españolas, mides casi 1.72. Calzas un 41 de pie.

 Proporcionada físicamente y de amplia sonrisa. Educada, amable muy fotogénica, y con buen sentido del humor. Curvas, muchas curvas, caderas, pecho, sonrisa...tantas que a la sociedad que nos juzga a diario le da vértigo. Tanto vértigo que no es capaz de aceptar que eres mas similar a la mujer española que cualquier modelo que pasea alas en las pasarela de Victoria Secret. ¿Porque le da vertigo a la sociedad? Porque estas gorda

Si GORDA. Adjetivo calificativo que dolía, ya no.

Da igual que tengas una carita angelical, que los objetivos de las cámaras te adoren, que los hombres volteen la cara cuando pasas...pero da vértigo y rechazo, que uses una talla XL. Es más, mas de lo permitido por los prejuicios. 

Por suerte, todo esto está cambiando. Lo estamos cambiando.

 Me encanta cuando veo campañas reivindicando fotos sin arreglos fotográficos, y chicas sonriendo felices con sus centímetros de mas, porque lo somos, porque las primeras que nos aceptamos somos nosotras mismas, porque después de que muchas dependientas nos miraran mal y nos dijeran en tono despectivo " no tenemos tu talla "ahora la moda está dando un vuelco y somos modelos a las que se rifan las agencias, porque somos geniales, y estamos buenas. Buenísimas. Gordas,¿ y que?

Gracias a todas mis compañeras en esta lucha, por reivindicar lo que somos sin escondernos, por demostrarle a la vida que somos felices con nuestros kilos de mas, y que representamos a una mujer libre de los amarres de una sociedad esclava de la moda, de la vida diaria, y de la sociedad.

Gracias, por luchar y cuidarnos física y mentalmente, por hacer caso omiso a reproches y juicios que te empujan a meter la cabeza en el wc, llena de arrepentimiento y vomitar las dos manzanas que has comido en todo el día. Yo sé lo que es llorar a solas porque no me acepten por mi físico, y el sentirme obligada a adelgazar, yo sé lo que se siente cuando un hombre que antes no te miraba y ahora con menos kilos te tira los trastos. Yo sé lo que es vivir en una lucha constante con la báscula desde pequeña, y mirando calorías en los envases de comida. Acomplejada, herida, y sin entender esta discriminación.

Jamás, me arrepentiré de lo que soy, mi amor propio también está gordo como yo, muy gordo, muchísimo mas, y ese si que va engordando por días y es mas feliz.





Porque yo lo valgo, soy mi peso en oro. Y tu más.











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