sábado, 10 de diciembre de 2016

Dolerá menos


Ya no escribo tanto, y no debería ser así.

La vida me ha maltratado como el padre alcohólico,

que te arranca la piel a tiras, con el cinturón a latigazos.


Cierra los ojos y aguanta, hoy la sujeta por la hebilla, dolerá menos,

Hoy viene borracho del todo, lo escucho tambalearse por el pasillo gritando mi nombre.

Me quiero morir.


Me escondo entre los libros que se apilan en mi alma y pesan en mis cajas de mudanza.

Lloro, y vuelvo a llorar, no puedo respirar,

me meto en la cama, me tapo hasta la cabeza

Soy invisible al miedo, hasta que me quede sin aire.



Pero la vida sigue siendo esa vecina aburrida, que se pone de bigotes los visillos

Y me sorprende cada mañana, llena de frío, helada siempre.

Su resaca no tiene memoria pero mis cicatrices siguen doliendo.

Si se queda dormido en su propio vómito, será un día de suerte, tal vez.


Aguanta, duérmete, reza si te acuerdas.

 Me acaricio el pelo, como una madre amorosa que no existe.

Quizás mañana, no amanezca. Ojalá.

Dolerá menos.


2 comentarios:

JuanMa dijo...

Mucho ánimo y un abrazo enorme.

Mil violetas dijo...

Gracias JuanMa, un placer recibir tu visita.