miércoles, 23 de junio de 2010

Taciturna

He llegado a la conclusión de que mi vida es sencillamente aburrida. Me levanto como puedo, voy a clases, y aprovecho ratos para concienciarme de que me tengo que poner a estudiar. Lo malo es que paso más tiempo intentando hacerme a la idea que el que paso delante de los apuntes. He perdido mucho hábito de hacer cosas productivas, tales como estudiar, cocinar, madrugar, o dejar a Mata Hari boquiabierta hipnotizando hombres. Está claro que todo lo que no se practica, se olvida.

Me he convertido en una taciturna opositora, que tiene una parte contratante a la que echa de menos, y que pese a haberme resistido a Lost, está cayendo en las redes de una serie americana de colegios mayores universitarios, de la cual ya se ha tragado entera casi la primera temporada.

Bucólico va a ser el fin de semana que me espera, ya que la semana próxima comienza con un fabuloso examen de función pública que supera la centena de folios y con los cuales aún no he intimado.

Necesito platearme un viaje, una nueva escapada que me inyecte ilusión de nuevo y que me recargue las pilas. Un amigo me ha comentado de irnos en pandilla en Agosto de camping a un festival musical a Portugal, pero teniendo en cuenta que sus ronquidos son similares al sonido de un volcán en erupción, me ha dado dos opciones. O me llevo una caseta para mi zola, o tapones para los oídos. Ya me ha puesto en duda. Teniendo en cuenta que soy prácticamente abstemia me va a costar muchísimo trabajo pegar ojo, mientras todos duermen la mona a mi alrededor.

La mejor borrachera sin duda para mi gusto, es de batido de chocolate. Pero no me da sueño, sólo un agudo dolor de barriga.

Buenas noches.

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