domingo, 4 de septiembre de 2011

Adiós, por el momento!

Estos días me encuentro un poco regular. Creo que ha sido del estrés del trabajo, porque la tensión se me ha disparado un poco e incluso he tenido que ir al centro de salud de Urgencias. Nada de sal, que esté lo mas tranquila posible, nada de cocacola, y por supuesto nada de cafe...Nada de café.... ha dichoo cafe!!!! Que me tenían que pinchar una inyección para cortarme los vómitos me daba igual tal y cual, yo solo pensaba en el café...
Uff mira que odio estar mala, y que sé que llevo una semana con la tensión descompensada, con dolores de cabeza y que estoy de vacaciones, con lo cual pensaba por lo menos descansar y mirar escaparates, pero no, no voy a poder probar el café en muchos días.
Tampoco es que me considere una adicta a ello, pero simplemente la idea de que se me acabó el rollo en tazita pues como que me pone triste.

Nada de oler las cafeteras de los vecinos cuando anuncian la hora de desayunar, de ver las cafeterías llenas de amigas sonriendo alrededor de humeantes recipientes con asita, y de pasar por delante de todas ellas con cara triste.

Son las seis menos cuarto, y me muero por un café. Pero por un café de verdad, de estos de cafetería, con la leche caliente en una caldera del infierno, cremoso, con el sobrecito de azúcar al lado de la cucharilla. Mas vale que no lo piense...Será peor. Me conformaré estos días con su sucedáneo, a ver que tal aguanto...

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