lunes, 29 de febrero de 2016

Yodo




No te ha roto el corazón.


Has sido tu mismo andando con esos zapatos de cristal rellenos de inseguridad aunque te creías el rey de la fiesta. La baja autoestima te deja KO, como si fueras el esqueleto de plástico, de la clase de ciencias. No sabes andar con los tacones de la desilusión y menos aún si te emborrachas de tu propio ego, ese que tiene tanta graduación que deja a la absenta a la altura de un fanta. Aquí no importa lo guay que te creas con tus amigotes ni que te rían las gracias, aquí da igual que te creas un travesti experto en correr con tacón de aguja por Chueca. Aquí eres la colilla de tu propio fantasma de payaso hasta que no aprendas a comprar tu propio yodo y curarte las heridas en soledad. Mientras tanto, seguirás marcando la funda de la almohada de lágrimas amarillas.

2 comentarios:

Marta M. dijo...

Hola: unas palabras muy duras y profundas. Hay que erradicar las inseguridades de nuestra vida. Seguimos en contacto

Mil violetas dijo...

Gracias por tu visita Marta, un abrazo.